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        <title>Corresponsal de paz :: OPINION</title>
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            <title>¿Existe la libertad de expresión sin la libertad de pensamiento?</title>
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            <description>&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Por:   Cristina Ávila-Zesatti&lt;br /&gt;
Corresponsal de Paz    &lt;/strong&gt;                                 &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando en 2009 estuve lista para lanzar la iniciativa periodística en la había trabajado durante dos años previos, no fueron pocas las personas que, al leer los postulados bajo los cuales queríamos trabajar en Corresponsal de Paz, me preguntaron si se trataba de “un medio religioso”. “¿Religioso? ¿Por qué o en dónde le parecía a la gente que se trataba de un medio de comunicación religioso?”, me preguntaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Extrañada la primera vez, y divertida las veces siguientes, fui entendiendo algo que, con el paso de los años, me ha hecho crecer en términos profesionales (y personales) y me ha fortalecido en esta labor de hacer eso que en México apenas se conoce, pero que en otros lugares del planeta ha probado y comprobado su eficacia en la cohesión social: el llamado “periodismo de paz”.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;em&gt;Corresponsal de Paz es un medio de comunicación digital, que dedicará su contenido a visibilizar todos aquellos esfuerzos encaminados a transformar pacíficamente los conflictos. Es un medio con otra perspectiva: la perspectiva de la compasión, la solución y la esperanza. La perspectiva del corazón.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;img alt=&quot;&quot; height=&quot;204&quot; src=&quot;http://imscdn.abcore.org/r/corresponsaldepaz.org/w380-h260/mm/image/Noticias-2.0/try-peace.jpg&quot; style=&quot;border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; width=&quot;288&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
Éste era (y a veces sigue siendo) el párrafo de nuestros preceptos periodísticos con el cual surgía (y surge aún) el malentendido que llevaba (y lleva todavía) a algunas personas a confundirnos con “un medio religioso”. ¿Por qué, exactamente? Veamos: Un medio de comunicación, que en su nomenclatura lleva el término paz; que propone hablar –obviamente– de soluciones pacíficas y que menciona, como la base de sus preceptos (periodísticos, no lo olvidemos) a “la compasión, la esperanza y el corazón” como ejes de su perspectiva en la cobertura… Bien. Pues todos estos conceptos, ya sea juntos o separados, resulta difícil que la gente los vincule con esos otros términos que (normalmente) están ligados al ejercicio del periodismo, a saber: “objetividad”, “libertad”, “independencia”, “veracidad” y un largo –y como veremos más adelante, casi siempre vano– etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El periodismo –parece decir una regla no escrita que funciona para propios y profanos– ha de enfocarse en las cosas “tangibles y reales” del mundo, a ser posible, materialmente comprobables; que se correspondan con los “hechos”, y, en pos de la credibilidad y la veracidad, ha de alejarse de las cuestiones emotivas, emocionales e intangibles, porque, si lo hace, estaríamos –piensan algunos– desvirtuando la profesión, la veracidad y la realidad misma. Un periodismo “emocional” (pareciera seguir diciendo esa supuesta regla invisible) simplemente “no es un periodismo serio”. ¿De verdad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No. De verdad, nada. Porque lo cierto es que la historia en general y la historia del periodismo en particular, nos han enseñado y nos comprueban, todavía hoy (y lo digo sin exageración), que: “quien domina los sentimientos y las emociones, domina a la humanidad”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sí, es bastante común que ese periodismo al que le gusta calificarse a sí mismo de “serio, objetivo, independiente y veraz”, no se atreva a aceptar abiertamente, y con todos sus términos, la dimensión emocional del ser humano a la que en realidad van dirigidos sus contenidos, y sin embargo, ese periodismo manipula esa dimensión a cabalidad.&lt;br /&gt;
Y esta “dimensión emocional” es precisamente el énfasis que, con total conciencia y de manera abierta, yo quise resaltar cuando diseñé los preceptos (periodísticos, sí) que regirían desde su nacimiento a Corresponsal de Paz como medio de comunicación, creado ex profeso sólo en versión digital, por razones específicas. En palabras de Ignacio Ramonet:[1] “[para] Utilizar la capacidad planetaria de internet y sus redes alternativas, con el fin de difundir una información diferente”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Internet: un campo de batalla virtual con consecuencias reales&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seamos sinceros: hoy la rutina diaria de gran parte del planeta (a veces incluso antes del café o el té matutino) consiste en encender el ordenador o, en su defecto, mirar el teléfono móvil para “enterarnos de lo que sucede en el mundo”, en el mundo cercano y en el lejano también. Y ese “acto reflejo”, cada vez más arraigado, creámoslo o no, nos guste aceptarlo o no, determinará en una enorme medida el ánimo y el talante con que iniciaremos y afrontaremos nuestro día, así en lo individual como en lo colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y seamos todavía más sinceros: ¿A usted le parece que el país y el mundo van bien? Seguramente responderá que no, porque ésta es la percepción-emoción que prevalece, y no sólo en México sino en muchas latitudes. ¿Le sucede a menudo sentir tristeza, rabia, frustración, indignación e impotencia por estar absolutamente convencido –gracias a lo que internet le cuenta– de que el país y el mundo van de mal en peor? ¿Cuántas decisiones toma hoy usted basadas en la información de la red? Ésta es ya una verdad innegable: las realidades virtuales están determinando cada vez más los sucesos de nuestra realidad física y no necesariamente al revés, como suele pensar muchísima gente; quienes de verdad aún creen que lo que hay en internet, es “un reflejo del mundo real”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que el contenido de la red nos guíe (o nos pierda) cada vez más no es poca cosa; y lo peor (o lo mejor, según se mire) es que no somos pocos los que estamos atrapados en la madeja emocional de esta telaraña virtual: de acuerdo con Internet World Stats,[2] hasta junio de 2014 los usuarios de la red en el mundo ascendíamos a nada más y nada menos que a más de 3,000 millones de personas,[3] es decir, casi la mitad de la población de todo el planeta. De modo pues que no exagero cuando digo que el mundo virtual tiene cada vez más peso específico en nuestro (llamado) “mundo real”. Pero conste que no me refiero solamente a los hechos tangibles –que también–, sino más esencialmente hablo de nuestras emociones, las individuales y las colectivas y que son, precisamente, tan intangibles como reales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El investigador Sergio Octavio Contreras, quien ha dedicado 11 años a estudiar los fenómenos sociales alrededor de la red virtual, y que actualmente termina su tesis sobre internet, sociedad y comunicación, un análisis sobre cómo el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) tienen en la actualidad una relación directa con la movilización social, no vacila en afirmar que:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;em&gt;Hoy por hoy, internet es un espacio beligerante de bandos enfrentados. Es un verdadero campo de batalla, profundamente contaminado de intereses económicos, políticos, religiosos, ideológicos y sobre todo: intereses psicológicos, porque lo aceptemos o no, la meta final de todos estos intereses es hacerse con la emoción de los usuarios, y a juzgar por lo que vemos actualmente, tanto en los contenidos de la red, como en las respuestas que éstos generan en los usuarios, la emotividad –la mayor parte del tiempo, violenta y visceral–, prevalece por encima del raciocino y la reflexión. Algo de esto lo abordo en mi tesis, pues mientras que por un lado internet y sus muchas redes han abierto nuevos espacios públicos de participación social, por otro lado parecería que en general no estamos cumpliendo con la función primordial de la acción comunicativa, es decir, en el uso de ese espacio público (en este caso virtual) para  llegar a consensos. Esto sucede porque es el poder y no la ética, quien está liderando esta batalla, en principio simbólica (porque no es real) pero con consecuencias que sí son muy reales y en muchos casos preocupantes, tanto a nivel del individuo como de las sociedades.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;img alt=&quot;&quot; height=&quot;317&quot; src=&quot;http://imscdn.abcore.org/r/corresponsaldepaz.org/w372-h480/mm/image/Noticias-2.0/medios%20y%20pensamiento%20dirigido.jpg&quot; style=&quot;border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: left;&quot; width=&quot;253&quot; /&gt;Si es verdad –como apuntan algunas teorías etnográficas– que todo artefacto tecnológico conlleva los principios éticos de su diseñador, sería entonces pertinente recordar que, ciertamente, los inicios de internet se remontan al proyecto conocido como Arpanet, una red experimental de transmisión de datos y que conectaba a varias universidades estadounidenses, cuyos fines eran –específicamente– para uso militar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, los investigadores Keith Grint y Steve Woolgar afirman que el impacto social de cualquier tecnología depende de que los usuarios la utilicen de tal o cual manera para relacionarse, tanto entre ellos como con el propio diseñador (a través del uso de la máquina) hasta crear, en no pocas ocasiones, un fin último muy distinto al imaginado por el creador de esa tecnología. Así, para estos autores, internet no tiene pues, por sí misma, la capacidad inherente para crear cambios sociales, sino que eso dependerá de la dirección adonde apunte la actividad de los usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Personalmente, y como periodista enfocada en contenidos que visibilizan, a través de la red, los esfuerzos humanos de solución pacífica que existen en el mundo, la conclusión a la que llegan Grint y Woolgar me resulta al mismo tiempo esperanzadora y delicada; porque, en resumen y a fin de cuentas, esto significaría que quienes usamos internet para crear o compartir contenidos virtuales, tenemos (literal y metafóricamente hablando) el destino del cambio social en nuestras manos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Palabras de guerra vs. palabras de paz&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;em&gt;En Corresponsal de Paz sabemos que quien tiene el poder de emitir información, tiene a su vez el poder de configurar la realidad. Por eso, en un contexto global en donde la violencia parece haberse vuelto normal y cotidiana, hemos decidido hacer de “la paz” nuestro evento noticiable. El centro de nuestras historias periodísticas. Corresponsal de Paz busca impulsar así un efecto multiplicador, que pueda inspirar acciones similares, aun en latitudes lejanas en la distancia, pero cercanas en la experiencia, precisamente porque creemos que hoy, la falta de información mediática sobre la solución de conflictos, acaba por estimular a su vez, la ausencia de más iniciativas pacíficas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Éste es otro de nuestros preceptos de cobertura digital. Nuestra contribución mediática esperanzadora para contrarrestar el alud de contenidos devastadores que pueblan los navegadores virtuales que parecen sólo querer asomarse a la peor faceta del ser humano y que acaban, queriéndolo o no, banalizando el discurso, normalizando y a veces hasta incentivando esa misma violencia que dicen querer erradicar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como me gusta decir a menudo en conferencias, en talleres o en el café entre amigos: “En Corresponsal de Paz nosotros narramos verdaderos cuentos de hadas sociales”. Las nuestras son también historias reales. Historias luminosas que surgen con frecuencia del centro mismo de la oscuridad. No se trata, como muchos creen, de eludir la violencia, que ciertamente está presente en México y en el mundo, sino, precisamente, de acercarnos a ella desde otra perspectiva, en un intento de transformarla a través de transformar a nuestros lectores y usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y por qué este empeño? Porque tanto los mundos virtuales como los reales hoy necesitan con urgencia pacificarse. Porque precisamente creemos que en nuestras manos (en nuestro “uso consciente de la tecnología” que internet pone a nuestro servicio) está nuestra oportunidad para intentar detener este círculo vicioso que nos enreda en esta enorme telaraña de violencias varias y de reacciones emocionales –y no racionales– que parecen alimentarse las unas de las otras de manera constante, “en tiempo real”, y con los agravantes de la inmediatez y la globalidad que nos regala –precisamente– el destructivo uso que hoy estamos haciendo de la tecnología y el internet para fines muy poco constructivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La aldea global convertida en una decadente tribu mundial&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de explicar las consecuencias que ha tenido el desarrollo de internet en nuestras vidas, es prácticamente imposible evitar la tentación de recurrir a ese genio visionario que, con sus teorías y estudios sobre los medios y la tecnología, se adelantó varias décadas a su época: Marshall McLuhan (1911-1980), autor –entre muchos otros– de La galaxia Gutenberg, donde se acuña por primera vez el término de “la aldea global”, que luego le serviría al autor para escribir su libro Guerra y paz en la aldea global.&lt;br /&gt;
Muchas (muchísimas) son las frases de McLuhan que encajan a la perfección en lo que nuestra “aldea tecnológica global” ha hecho de nosotros y lo que nosotros hemos hecho de ella, pero hoy quiero destacar dos de ellas, las que me parecen más pertinentes para llegar a lo que (hoy y aquí) quiero enfatizar:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;em&gt;En la edad eléctrica, en la que nuestro sistema nervioso se ha extendido tecnológicamente hasta implicarnos con toda la humanida&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://imscdn.abcore.org/r/corresponsaldepaz.org/w250-h356/mm/image/Noticias-2.0/libertad%20de%20pensamiento.jpg&quot; style=&quot;width: 250px; height: 356px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;d e incorporarla toda en nuestro interior, participamos necesaria y profundamente de las consecuencias de todos nuestros actos  (…) Cada individuo se encuentra simultáneamente presente en cada uno de los lugares del planeta. Las sociedades se intercomunican a través de una especie de gesticulación macroscópica y el lenguaje entra en decadencia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
El investigador canadiense pareciera estar describiendo a la perfección lo que hoy se conoce como la Web 2.0. El momento en que los usuarios de las redes dejamos de ser usuarios pasivos para convertirnos (supuestamente) en usuarios activos y, sobre todo, interactivos: con nosotros y con la tecnología misma hasta un punto tal en que prácticamente hemos logrado encontrarle nuevos fines para los que originalmente fueron creados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las “estrellas” de esta era interactiva de internet son indudablemente las llamadas “redes sociales”. Plataformas virtuales que se definen (de hecho) como nodos vinculantes que por sus características se convierten en “estructuras sociales” en sí mismas. Y, obviamente, las “súper-estrellas” entre las redes sociales (que existen muchas, de muchos tipos y con diversos fines) son las más populares, las más utilizadas actualmente: Facebook, creado en febrero de 2004, y Twitter, que nació exactamente un mes y dos años después, en marzo de 2006.[4] Los propósitos iniciales y meramente “asociativos” con los que estas redes fueron fundadas, han “evolucionado” de manera vertiginosa en estos años, al grado de que ambas ya cotizan (y fuertemente) en los mercados de bolsa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pocos, poquísimos, son los usuarios virtuales que hoy se resisten al uso de estas redes. Empresas de todo tipo, medios de comunicación, figuras públicas de todos los ámbitos y ciudadanos de a pie en (prácticamente) todo el mundo, se han plegado a sus inmediatos encantos de alcances globales: “¿Qué estás pensando?”, nos pregunta Facebook cada día, mientras que Twitter quiere que le digamos: “¿Qué está pasando?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sergio Contreras, indudable especialista en el tema, quien por más de una década se ha dedicado a la observación, el estudio y el análisis de estos fenómenos virtuales con consecuencias sociales, afirma:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;em&gt;Ambas redes sociales son espacios con un altísimo contenido emocional, aunque en Twitter el nivel de raciocinio de los usuarios es todavía más bajo que en Facebook. Sus 140 caracteres tampoco es que den mucho margen para pensar lo que se comparte o se recibe, pero en cualquier caso, por lo general son muy pocas personas quienes utilizan estas redes para pensar o reflexionar. Aquí priva la emotividad, casi siempre negativa y frecuentemente violenta, la reacción (que se convierte muchas veces en reacción en cadena), la apariencia externa, el exhibicionismo (…) ciertamente se trata de espacios públicos que han servido para la participación, pero han desvirtuado, o más bien las hemos desvirtuado entre todos, y hoy por hoy son espacios contaminados de mentiras, de posturas extremas, de fanatismos, de lenguaje violento y hasta de discursos de odio… y lo peor es que mucha gente cree que al expresarse en estas redes está ejerciendo su libertad, pero lo cierto es que pocos son conscientes de que la libertad en internet es un mito.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
En su libro &quot;El próximo escenario global&quot;, el estratega de negocios japonés Kenichi Ohmae afirma que la “Internación”[5] (la ‘nación-digital’, conformada, como ya hemos dicho, por algo menos que la mitad de la población mundial) tiende, independientemente de su procedencia, a pensar, hablar y comportarse de manera similar: “esta tribu, que yo llamo la de los ciberitas, son todos consumidores proactivos en potencia, lo cual tiene profundas implicaciones para el marketing y las estrategias de los medios de comunicación”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Libertad, expresión y dolor propio y ajeno: el emotivo papel de los medios en la red&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Días previos a la redacción de este texto, y usando precisamente el muro de mi Facebook como plataforma, decidí hacer una suerte de “experimento” virtual, pidiendo que cada uno hiciera una definición propia de lo que entendía por “libertad”, aprovechando que mi red de contactos es amplia e incluye a personas de muchas edades, de muchas profesiones y de diversas partes del mundo. Obviamente, ni por la muestra (mis propios contactos) ni por los resultados (alrededor de 50 respuestas), este experimento personal alcanza a tener carácter “formal” ni mucho menos “científico”, y sin embargo, yo logré lo que deseaba: reflexionar a partir de las reflexiones de otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y entre ese tanteo filosófico, otras lecturas, mi propia reflexión como periodista (y generadora de contenidos), así como por mi propia experiencia como consumidora de medios y usuaria de la red, pude llegar a algunas conclusiones que dan para hacer un ensayo aparte a propósito de la libertad (per se), la libertad de expresión, la expresión (per se) y cuestiones de dolor y violencia, tanto en la escala individual como social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así, he podido darme cuenta de que cuando la gente piensa o habla de “libertad”, suele hacerlo a partir de la noción de sí mismo. La experiencia/definición de libertad puede estar influenciada por los contextos, las edades y el bagaje cultural, sin duda, pero pocos (muy pocos) son los que alcanzan a concebir la propia libertad en virtud de la libertad del otro. “Ser libre o actuar libremente”, la mayoría lo identifica con un moverse/actuar/decir/pensar sin que los demás te coarten, te limitan o te influyan. A esto se aspira en general cuando de libertad se trata.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Curiosamente, cuando (por mails colectivos privados) pido definiciones del dolor, gran parte tiende a mostrar menos asertividad para describir o explicar el  dolor propio –sea físico o emocional– y sin embargo, a la mayoría le es aparentemente fácil describir el dolor ajeno, sobre todo cuando de colectivos (subjetivos) se trata: el dolor de las mujeres, el dolor de México, el dolor de los desplazados, el dolor de quienes sufren una guerra, el dolor de los niños, de los animales, de los enfermos, de tal o cual causa… Sí, a diferencia de la libertad, parece que con el dolor ajeno, al menos en palabras, somos más osados, y nos es –aparentemente– más apropiable que el dolor nuestro, del que, por alguna razón, nos disociamos en la expresión, aunque ciertamente lo sintamos, pero sin lograr acotarlo del todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La parte final de este “experimento social” que hice, consistió en la mera observación de mi universo virtual: principalmente redes sociales y medios de comunicación, hoy plagados de bromas (casi siempre crueles), imágenes, “informaciones” y palabras que se expresan sobre personas calificadas como figuras públicas (artistas, políticos, deportistas, etc.) o bien sobre instituciones (locales, nacionales e internacionales) en donde las “expresiones” apuntan a la descalificación constante, rayando, no pocas veces, en la abierta denostación. Es el terreno público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el terreno privado, sin embargo, pocos son los usuarios (no-públicos), quienes (según he podido observar) toleran de buen grado que “otros se expresen” sobre su persona o sus opiniones. Es decir, a la mayoría nos es fácil expresarnos sobre “el otro” (incluso si esa expresión es cruel, hiriente, violenta y no fundamentada) pero somos intolerantes y nos disgusta que “los otros” se expresen acerca de nosotros en esos mismos términos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://imscdn.abcore.org/r/corresponsaldepaz.org/w350-h328/mm/image/Noticias-2.0/libertad.jpg&quot; style=&quot;width: 350px; height: 328px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: left;&quot; /&gt;Llegada a este punto me pregunté: ¿Existe pues un convencimiento cabal sobre lo que significa hoy, en los tiempos de internet, una –verdadera– libertad de expresión? ¿Verdaderamente esta herramienta tecnológica la está potenciando –como se suele proclamar– o la está, en realidad, mermando? Sobre la Libertad de Expresión dice la Unesco:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;em&gt;La cobertura mediática de calidad y la exactitud son aún un desafío, y los individuos con nivel educativo universitario que viven en áreas urbanas suelen presentar menores niveles de confianza en los medios que el resto de la población. Se ha criticado también lo poco adecuado de la cobertura mediática en situaciones de crisis, y la mayor parte de la información sobre políticas públicas tiende a generalizarse, sin una base sólida ni algún tipo de verificación de los datos.[6]&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Como periodista que se dedica a una cobertura con enfoque de paz –que no exime la narración de la violencia, pero que la aborda desde otra perspectiva y con otra ética–, el actual contenido de los medios de comunicación, tanto en México como en el mundo, suele crisparme mucho, precisamente porque se trata de un contenido que está destinado a sacudir. Hablando en términos generales –y refiriéndome principalmente a los mainstream-media, aunque no solamente–, veo que están plagados de “historias pegadoras” en las que priva la espectacularidad y que, más que construir, están enfocadas en destruir: grupos, fenómenos, instituciones y hasta personas. Y con no poca frecuencia los medios hacen esto (tal como dice el informe que cito de la unesco) sin un estándar mínimo de verificación de datos. Pero, ¿no decíamos arriba que el (autollamado) “periodismo serio” es objetivo, es independiente, es libre, no-es emocional y se circunscribe a contar sólo hechos reales?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prácticamente todas las publicaciones e informes dedicados a ese derecho humano llamado “‘libertad de expresión” tienen como foco central el estudio de los medios y/o los grupos mediáticos, así como de las cuestiones referidas a la seguridad, libertad e independencia tácita de los periodistas, pues gracias a ellos y los contenidos que periodistas y medios generan, el mundo puede ejercer su derecho (también humano) a la información (libre, independiente y veraz).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(Lo cierto es que) “Vivimos en un mundo de palabras, imaginario y virtual, creado por las corporaciones, que se aprovechan de nuestra decepción”, dice el periodista y crítico del sistema mediático actual Chris Hedges en su libro El imperio de la ilusión: el fin de la literalidad y el triunfo del espectáculo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“En sus espacios virtuales y en sus redes sociales, está comprobado que hoy los medios de comunicación tienen ejércitos de ‘bots’ (robots)[7] que a veces son máquinas, y a veces son personas, dedicadas a expandir (literalmente a viralizar) ciertas informaciones; por eso digo que internet es un espacio sumamente contaminado, donde confluyen intereses que la mayoría de los usuarios desconoce”, dice el investigador Sergio Contreras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿De modo pues que los medios de comunicación, supuestos principales adalides de la Libertad de Expresión (e información) son los primeros en utilizar la red para desvirtuarla? Le pregunto a él y me lo pregunto también a mí. Si esas informaciones y esos contenidos “pegadores” (y casi siempre destructivos) que recibimos día a día los consumidores de medios están siendo perturbados y dirigidos con el uso de la tecnología… ¿no están ellos mismos –medios y periodistas– condicionando, a través de la virtualidad, el pensamiento de los usuarios y por ende, induciendo y conduciendo también nuestras emociones y nuestra posterior expresión acerca de esa “supuesta” realidad-real del mundo? ¿Somos pues verdaderamente “libres” cuando nos expresamos en la red acerca de un hecho o de una persona en particular? ¿Somos pues libres cuando actuamos –en realidad, provocados– por lo que hemos leído en internet y dado por válido y verdadero?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Entre la violencia y la convivencia: en el contenido de internet está la clave&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda propaganda de guerra necesita, indefectiblemente, de lo que se conoce como “la creación del enemigo”: la despersonalización y cosificación del otro, la deshumanización del contrario, que pasa por imágenes y palabras descontextualizadas, de contenido fuerte, ya sea amenazador o ridiculizante. Es la intoxicación del lenguaje público para contaminar el pensamiento privado (el individual y el colectivo).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y en este sentido, en la historia reciente (especialmente en la era de internet) es evidente que estamos siendo llevados hacia un “lenguaje de odio” del que no estamos siendo totalmente conscientes. Los usuarios estamos reaccionando mucho –de palabra, acción y hasta de omisión– y pensando muy poco, porque la dimensión emocional, que es tan poco reconocida por parte de los medios, está en realidad muy presente y está dirigida hacia territorios muy poco positivos o propositivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Los medios de comunicación disponen hoy de unos niveles de influencia en la sociedad sin parangón alguno (…) A través de diversos ejemplos puedo demostrar que en los medios se trata constantemente de justificar la guerra y la violencia como método de resolución frente al diálogo”, dice el investigador español David Martín Herrera en su ensayo sobre la constitucionalidad del discurso de odio, como el preocupante paso previo que puede llevar a cometer los llamados delitos de odio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;em&gt;Nuestro equipo periodístico sabe que mientras las grandes corporaciones mediáticas hacen “sonar los tambores de guerra”, y ofrecen la imagen de un mundo hostil y colapsado, existe una realidad cotidiana de historias solidarias y humanitarias, que queda relegada en el contenido de los grandes medios. Retomando la responsabilidad social intrínseca a los medios de comunicación, en Corresponsal de Paz queremos, con nuestra tarea informativa, ayudar a configurar una realidad diferente a la actualmente difundida por otros medios.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Así reza otro de los preceptos (periodísticos, permítanme insistir) que rigieron el nacimiento del medio de comunicación digital que fundé en marzo de 2009. Porque mi experiencia en esta profesión me llevó a darme cuenta de que los medios estamos constantemente incendiando la rabia, la frustración y el dolor. Y con ello estamos contribuyendo (de manera consciente o no) a contaminar el ambiente social, y esto es particularmente peligroso en la era de la Web 2.0, porque es la era de la interacción, de la inmediatez y por desgracia, de la (casi nula) reflexión. La era de la “información en tiempo real” se nos está convirtiendo también en la era del “odio en tiempo real”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Resulta del todo imposible (y no sería tampoco deseable) acotar a estas alturas los alcances de internet, sus redes y su tecnología, tal como ya han propuesto algunas instituciones y algunos gobiernos (por fortuna y hasta ahora, sin mucho éxito), porque para bien o para mal, internet nos ha regalado la inmediatez y la globalidad; el problema (como ya hemos visto) no radica necesariamente en la interfaz[8] utilizada, sino en el uso que de ella estamos haciendo, y en los contenidos que a través de ella estamos compartiendo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no. Tampoco es deseable limitar la expresión, porque expresarnos con libertad es un derecho humano ganado, y como tal ha de ser defendido. Prohibir cosas o situaciones nunca llega –en la realidad tangible y oculta– a erradicarlas del todo; de modo tal que “prohibir” ciertas expresiones (incluso de odio) en la calle real o en los pasillos virtuales, podría resultar contraproducente, y acabaríamos exacerbando precisamente las emociones que generan esas expresiones.&lt;br /&gt;
&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://imscdn.abcore.org/r/corresponsaldepaz.org/w420-h398/mm/image/Noticias-2.0/cambio-lenguaje.jpg&quot; style=&quot;width: 420px; height: 398px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
“Hay un creciente número de esfuerzos para contrarrestar los efectos negativos en el mundo; esfuerzos que a menudo no son visibles porque se producen a un nivel local (…) El gran desafío consiste en saber si esos esfuerzos pueden juntarse, conectarse y compartirse (…) Creo que cuando se enfatiza en que hay iniciativas y esfuerzos positivos en camino y en marcha, se hace ver que el cambio es posible”, afirma Michael Renner, investigador del World Watch Institute y director de la revista Vital Signs.&lt;br /&gt;
Internet y sus redes han dado un gran primer paso: conectarnos, acercarnos. El reto ahora, me parece, es poder llegar a conectarnos como seres humanos desde nuestra parte más luminosa para contrarrestar la oscuridad que a veces amenaza con aplastarnos. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”, escribió alguna vez el filósofo y lingüista Ludwig Wittgenstein (1889-1951). Es el lenguaje pues, -y no internet y sus redes- el que tiene la capacidad de crear o destruir mundos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esto creo como persona, como periodista de paz, y como fundadora de un medio de comunicación que enfoca su perspectiva hacia emociones que incrementen la compasión y la esperanza. En esto creo aunque me confundan con un medio “religioso” y me vean (todavía) como un bicho raro. Porque estoy convencida de que todo ejercicio periodístico genera “cambios sociales”, la cuestión es pues, para mí, si buscamos que ese cambio social sea positivo o negativo. Por eso –y yo lo he comprobado– sé de cierto que contenidos éticos y focalizados en emociones humanas no-negativas, generarán, poco a poco y con el tiempo, comentarios y reacciones éticas y reacciones positivas, así como lenguajes y discursos propositivos, dentro y fuera del espacio virtual. A eso aspiro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hace poco, el periodista colombiano Antonio Morales abrió un debate en su Facebook y en la página web de su programa con dos significativas preguntas al público (refiriéndose al actual proceso de paz que protagoniza ese país): “¿Los medios de comunicación han sido actores desarmados del conflicto armado colombiano? ¿La cultura del entretenimiento ha contribuido a potenciar a los actores del conflicto?”  La ciudadana y usuaria Nhora Stella Torres le respondía al periodista lo siguiente (y con esta reflexión de ella, cierro la mía): “La palabra puede ser arma letal y ser consuelo. Puede matar o entretejer un collar de aliento. La palabra, señores de la prensa, puede hacer retoñar la esperanza o callar para siempre a un pueblo entero”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 
&lt;table align=&quot;left&quot; border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; height=&quot;570&quot; width=&quot;581&quot;&gt;
	&lt;caption&gt;
	&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Notas y Referencias*&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
	&lt;/caption&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;&lt;span style=&quot;font-size:9px;&quot;&gt;[1] Ignacio Ramonet (Redondela, Pontevedra, 5 de mayo de 1943). Periodista español y una de las figuras principales del movimiento altermundista.&lt;br /&gt;
			 &lt;br /&gt;
			[2] Organización internacional que da seguimiento al uso mundial de internet, la población y la investigación de mercado en más de 233 países y regiones.&lt;br /&gt;
			 &lt;br /&gt;
			[3] Para ser exactos: 3 035 749 340 usuarios registrados hasta el 30 de junio de 2014.&lt;br /&gt;
			[4] En marzo de 2009, Nielsen.com, que hace seguimiento de mercado a medios de comunicación mundial, informó en 2009 que Twitter crecía anualmente un 1382%  y Facebook reportaba un crecimiento 228%. Sin embargo, Twitter tiene una tasa de retención del usuario de un 40%.&lt;br /&gt;
			&lt;br /&gt;
			[5] Ohmae considera que los usuarios de internet conformamos ya una “nación” aparte, a la que denomina Internación y, a sus ciudadanos, usuarios-tribu-ciberitas.&lt;br /&gt;
			&lt;br /&gt;
			[6] Fragmento extraído del informe Tendencias mundiales en libertad de expresión y desarrollo de los medios. Situación regional en América Latina y el Caribe (unesco, 2014).&lt;br /&gt;
			&lt;br /&gt;
			[7] El vocablo “robot” proviene del checo robota, que significa “servidumbre”, “trabajo forzado” o “esclavitud”. Se usaba para referirse a los “trabajadores alquilados” que vivieron en el imperio austrohúngaro hasta 1848. En la era de internet se usa para designar a “usuarios fantasma” (máquinas) o perfiles falsos (personas). Hoy en día existen empresas dedicadas a ofrecer este servicio, bien para incrementar o deteriorar el alcance virtual de ciertas informaciones o personas en la red.&lt;br /&gt;
			&lt;br /&gt;
			[8] En informática el término se utiliza para nombrar a la conexión física y funcional entre dos sistemas o dispositivos de cualquier tipo, proporcionando como resultado una comunicación a distintos niveles. Su plural es interfaces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
			 &lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;u&gt;&lt;strong&gt;Cristina Ávila Zesatti&lt;/strong&gt;&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;
&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://imscdn.abcore.org/r/corresponsaldepaz.org/w130-h133/mm/image/small-colaboladores/small-xtinaAvila-2012.jpg&quot; style=&quot;width: 130px; height: 133px; float: left; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px;&quot; /&gt; Nacida en Zacatecas, México en 1972. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de Atemajac. Master en Guiones Documentales por la Universidad Complutense de Madrid, y Diplomada en Cultura de Paz por la Universidad Autónoma de Barcelona.&lt;br /&gt;
Periodista en activo desde 1993. Durante 10 años se dedicó a la Televisión Internacional como productora de noticias en cadenas como CNN, NBC y como jefa de corresponsales en Telemundo Internacional, aunque ha incursionado en radio, prensa escrita y medios digitales trabajando tanto en México como en Europa.&lt;br /&gt;
Está especializada en el llamado “Periodismo de Paz”, que aborda los conflictos sociales desde una perspectiva periodística con enfoque en la compasión, la solución pacífica y la esperanza. Convencida de que un nuevo paradigma periodístico es posible, es la creadora del medio digital ‘Corresponsal de Paz’, mismo que dirige desde 2009. Ha impartido conferencias y talleres en España, Colombia, Estados Unidos y México&lt;/div&gt;</description>
            <author>xavila@corresponsaldepaz.org (Cristina Avila-Zesatti)</author>
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            <pubDate>Mon, 22 Jun 2015 11:19:00 +0100</pubDate>
            <guid>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2015/06/22/0001/existe-la-libertad-de-expresion-sin-la-libertad-de-pensamiento</guid>
        </item>
        <item>
            <title>El compromiso voluntario</title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2015/02/18/0001/el-compromiso-voluntario</link>
            <description>&lt;div&gt;Hay mañanas en las que uno surge de la nada, o puede que de todo, y se pregunta qué hacer, hacia dónde ir, qué esperar o qué modificar incluso. Son mañanas que yo llamo “de aparente tránsito”. Luego resulta que el trámite no es tal. Cada jornada es importante, tiene su relevancia, posee sus esencias, y, en este sentido, es consecuencia de lo que fuimos y supone un diáfano avance de los pronósticos futuros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Supongo, me digo, que se trata de dudas, de imprecisiones: son descansos que, con intención o no, nos tomamos para ser nosotros mismos, o probablemente sin ningún afán determinado. Hay “vaguadas” que nos sirven para optimizar, para mirar de otra guisa, para interpretar, para surgir en la fe de unos corazones que se experimentan mancomunados, a menudo sin saberlo. La existencia es un ciclo con picos de intereses variados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el caso, por unos efímeros y eternos instantes, de este día en el que nos hallamos, que nos trae a colación cómo fue la semana. Los derroteros, con sus “martilleos y nanas”, no han sido ni malos ni buenos, no en sus valores absolutos. Han sido y se han mostrado sencillamen&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/380/280/mm/image/2015/compromiso-voluntades.png&quot; style=&quot;width: 380px; height: 280px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;te: hemos procurado que aportaran felicidad y destellos de bondad conducentes al amor. El contento, imagino, viene de que algo interesante hemos cosechado. La suerte siempre debe acompañar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay alegría. Será así porque, mientras andamos absortos, la vida sigue fluyendo, por fortuna. Y en ese río vemos a amigos maravillosos, a gentes conocidas de las que aprendemos, a vecinos con los que nos hablamos, y sonrisas que nos hacen explicarnos la dirección emprendida. Estamos en el punto: lo humano es la medida de todas las cosas, y desde esa óptica hemos de conservar la Naturaleza, el ecosistema, y llorar y reír por lo que nos rodea buscando los pálpitos de la necesidad y sus convergentes resoluciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mantengamos, por ende, en esta experiencia vital, el mejor deseo por y para nosotros. Hagamos propósito de enmienda cuando proceda y llevemos a feliz término los deberes pendientes, que siempre surgen algunos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Amanece, como nos recuerda la película, que no es poco. La dosis de historia fructífera la tenemos que poner nosotros. Recordarlo no es una obligación: es un compromiso con nosotros y con la propia sociedad. Avancemos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Buena perspectiva&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y, con esta perspectiva, que considero buena, miro alrededor. Todo es repetido, pero, al tiempo, se presenta nuevo. Desayuno en una soledad que inspira, que atrae, pues ofrece la óptica de entender muchas cuestiones que, las observemos o no, son básicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Oteo formatos y soportes y aprovecho para repasar los quehaceres sustanciales. Ha ido bien, va genial, porque progresa el devenir pese a las dificultades. Los amigos nos han regalado lo mejor de ellos, su cariño ante todo. Son fundamentales en la semántica de la vida, que hemos de trazar con argumentos y gramáticas que nos inviten a despertar de verdad.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Recuerdo el impacto de aquella imagen de Paco Rabal en Pajarico, cuando nos decía aquello de “¡qué bien se está cuando se está bien!” Me encanta reiterarme esta circunstancia. Tomo el café con corrientes y anhelos espirituales y personales que verdaderamente son regalos. Un estado así alberga un valor infinito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aprovecho esta altura de miras, esta sensación de paz real (recientemente hemos celebrado el Día de la Paz en un planeta que contabiliza más de 30 guerras que no paran de romper el sentido de la Humanidad, una catástrofe en pleno siglo XXI que debemos detener ya), para brindar por la nota de la amistad. La hemos de soñar como convengamos. Lo importante es que se perciba, que estemos en contacto con ella, que breguemos por su reflejo y su fin.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos de dar las gracias a aquellos que forman parte de un sistema que, en su sencillez, es único. El propósito ha de ser disfrutar sin hacer daño a nadie. Insistamos: es un compromiso voluntario. ¿Te apuntas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img alt=&quot;&quot; height=&quot;96&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/91/92/mm/image/small-colaboladores/small-JuanTom%C3%A1sFrutos-Murcia.jpg&quot; style=&quot;margin: 3px; float: left; border-width: 3px; border-style: solid;&quot; width=&quot;95&quot; /&gt;&lt;strong&gt;Juan Tomás Frutos&lt;/strong&gt; es Licenciado y Doctor en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid. Doctor en Pedagogía por la Universidad de Murcia (España) Ha sido Decano del Colegio de Periodistas y Presidente de la Asociación de la Prensa de esta misma localidad española. Dirige el Grupo de Investigación  &quot;La Víctima en los Medios&quot;, y preside el Foro Internacional del mismo nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;/div&gt;</description>
            <author>jtomas@um.es (Juan Tomás Frutos)</author>
            <enclosure length='0' type='image/jpg' url='http://archivo.corresponsaldepaz.org/mm/image/small-colaboladores/small-JuanTom%C3%A1sFrutos-Murcia.jpg'/>
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            <pubDate>Wed, 18 Feb 2015 12:07:00 +0100</pubDate>
            <guid>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2015/02/18/0001/el-compromiso-voluntario</guid>
        </item>
        <item>
            <title>En el 'Peace Day': hagamos las paces</title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2013/09/20/0002/en-el-peace-day-hagamos-las-paces</link>
            <description>&lt;div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
	 &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
	&lt;strong&gt;&quot;Un maestro, un libro, un lápiz, pueden cambiar el mundo&quot; Malala Yousafzai&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada 21 de Septiembre, desde 1981, la Asamblea General de las Naciones Unidas, llama a la ciudadanía global, a las instituciones públicas, y de un modo especial, a las escuelas y a los docentes, a celebrar el Día Internacional de la Paz, más conocido como Peace Day. Fue en 2001 cuando la ONU estableció que ese mismo día fuera declarado de alto el fuego en todos los conflictos armados a nivel mundial &lt;a href=&quot;http://www.un-documents.net/a55r282.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(Ver las Resoluciones 36/37 y 55/282)&lt;/a&gt;.   Son dos magníficos documentos sobre los que reflexionar con nuestro alumnado. Cierto que la mayoría de los medios de comunicación no dedican ni un pequeño espacio a estos asuntos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cultura de la Paz, es verdad, no vende demasiados periódicos. Tampoco tira por la publicidad. Tiene mucha más audiencia la cultura de la violencia, de la fuerza, del músculo. Llega con ver el tiempo que las teles dedicaron ayer a promocionar las ventas de ese videojuego, el más caro de la historia, violento y sexista, para comprender que la paz, la concordia, el entendimiento, son valores que -hoy por hoy- cotizan muy poco en bolsa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Galicia y en el conjunto del Estado, convenimos hace ya casi 30 años, que el 21 de Septiembre no era la mejor fecha para celebrar el Día de la Paz en las escuelas ya que, en este barrio del planeta, estamos comenzando el curso académico, los niños y las niñas aun están a tomar contacto con las aulas, y el profesorado también. Parecía razonable buscar una fecha más acertada.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue así que el movimiento de educadores y de educadoras para la paz, por iniciativa de Llorenc Vidal, decidimos escoger el 30 de Enero, aniversario de la muerte de Gandhi, como Día Escolar por la Paz y así viene celebrándose de manera mayoritaria en colegios e institutos. En cualquier caso, como recuerda Naciones Unidas, todos los días del año son buenos para reflexionar y actuar a favor de la tolerancia y el respeto mutuo, en la búsqueda de un mundo más justo y más humano, más pacífico, que valore positivamente la diversidad étnica, cultural, religiosa, la noviolencia, y la resolución pacífica de los conflictos.   &lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/440/294/mm/image/Noticias-2.0/manosPaz.jpg&quot; style=&quot;width: 440px; height: 294px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El llamamiento al final de las hostilidades en las frentes de batalla, en las guerras de guerrillas y demás acciones armadas, aunque solamente lo fuera por un día, probablemente no será escuchado, a pesar de que las demandas de paz universal son cada vez más clamorosas entre la ciudadanía y la sociedad civil en todo el mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aún así, &lt;a href=&quot;http://www.un.org/es/events/peaceday/2013/sg_message.shtml&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;el Secretario General de la ONU, con ocasión de este día, hizo un nuevo llamamiento&lt;/a&gt; en el que pide a la ciudadanía que, a mediodía, hora local, guardemos un minuto de silencio en honor de las víctimas que perdieron su vida en situaciones de conflicto, también por las que han sobrevivido y sufren las consecuencias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión, Naciones Unidas quiere resaltar el papel de la Educación para la Paz, clave para fomentar la ciudadanía mundial y construir sociedades pacíficas, porque, como hemos reiterado tantas veces, no hay paz, sin educación para la paz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El &lt;a href=&quot;http://www.sgep.org&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Seminario Galego de Educación para la Paz&lt;/a&gt; lleva -desde 1985- trabajando en las aulas y en la sociedad, para promover los valores cívicos y democráticos en la escuela, los derechos humanos, la convivencia, la interculturalidad, la igualdad entre hombres y mujeres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Impartiendo cursos de formación del profesorado, organizando encuentros y jornadas, publicando materiales y libros de texto, unidades didácticas sobre los contenidos y las metodologías de la Educación para la Paz , documentales, cortos de ficción sobre lo acoso escolar, recursos, cuentos, teatro, teatro de sombras, juegos y dinámicas de aula, celebrando el Día Escolar por la Paz y, cada día, transversalmente, en las materias de Educación para la Ciudadanía, de Ética Cívica, de Filosofía, en las horas de Tutoría, con el Plan Integral de Mejora de la Convivencia Escolar y los Planes de Centro, por medio de la educación afectivo emocional, porque creemos firmemente que son los afectos y los sentimientos los mejores antídotos contra de las violencias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizás no consigamos que el 21 de Septiembre finalicen las hostilidades armadas, ni siquiera que el minuto de silencio sea mayoritario o significativo, o que la Cultura de la Paz tenga mayor presencia en los medios. Sin embargo, cada uno de nosotros, con nuestro comportamiento, en nuestra aula, en nuestra casa, con nuestros hijos e hijas, dentro de nuestro propio corazón, podemos empezar a construir un mundo diferente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La paz es una demanda universal cada día más sentida. La oposición a la guerra avanza. Contra todo pronóstico la Cultura de la Paz crece. Somos mucho más sensibles e intolerantes con las violencias de lo que nunca antes en la historia de la humanidad. Aunque no lo parezca leyendo los titulares cada mañana, somos mucho más pacíficos que nuestros antecesores. Y lo seremos mucho más aún. Abolir la guerra se está convirtiendo en un imperativo ético del siglo XXI.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como ya decía Newton, construimos demasiados muros y no suficientes puentes. Ahora se trata de tender más puentes. De sus espadas harán rejas de arados y de sus lanzas, hoces. No levantarán la espada unos contra otros ni se ejercitarán para la guerra, decía Isaías, hace tantos años. Hoy los derechos humanos y sociales, toda la arquitectura legislativa construida a escala planetaria, la justicia universal, con tanto esfuerzo, son un referente ético para la ciudadanía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
María Zambrano afirmaba por su parte que la paz es mucho más que una toma de postura, es una auténtica revolución, un modo de vivir, una manera de habitar el planeta, una forma de ser persona. Educar para la Paz es, antes que nada, un acto de amor para con nuestro alumnado. El Manifiesto de Sevilla (1986), hecho propio por la UNESCO, afirma: “La guerra y la violencia no son una fatalidad biológica. Podemos poner fin a la guerra y a los sufrimientos que conlleva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No con esfuerzos aislados, sino con acciones comunes. Sí cada una, cada uno, piensa que es posible, entonces será posible. Nuestros antepasados inventaron la guerra. Todos nosotros podemos inventar la paz. Federico Mayor Zaragoza, ex- director general de la UNESCO, dijo en una ocasión que &quot;El aprendizaje de la democracia es la pedagogía de la paz&quot;. Nada más cierto. Educando y practicando la democracia. Porque la democracia es precisamente el único sistema político que no puede imponerse desde arriba o desde un centro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se equivocan quienes piensan que la democracia puede promoverse a base de bombazos. En este 21 de Septiembre, en el Peace Day, recordemos a las víctimas de Siria, a los más de 100.000 muertos, a los millones de desplazados. Pensemos en los niños y niñas, en las mujeres, en los ancianos, en la población civil, la principal afectada por las guerras modernas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Saludemos el acuerdo entre Rusia y los EE.UU, sí impide la intervención militar norteamericana. Destruyamos el armamento químico, todo, el que existe en Siria y el que fabrican y venden los estados más poderosos de la tierra para beneficio del complejo militar industrial, el gran dominio. Paremos la guerra. Abramos negociaciones multilaterales de paz. Promovamos el diálogo y el entendimiento entre los pueblos. Impidamos la venta de armas a las partes en conflicto. Dejemos de alimentar la confrontación armada y las calderas de odio. Demos una oportunidad a la paz. Hagamos las paces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;         Sobre el autor: &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/130/133/mm/image/small-colaboladores/small-manuelDios-2012.jpg&quot; style=&quot;width: 130px; height: 133px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: left;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Dios Diz preside el Seminario Gallego de Educación para la Paz. Es el coordinador   del Comité Organizador del Foro 2010, y vicepresidente del consejo de dirección de la Fundación Cultura de paz que lidera D. Federico Mayor Zaragoza.&lt;br /&gt;
Es miembro activo del Consejo Internacional de la Educación del Foro Mundial (FEM), que forma parte Foro Social Mundial (FSM) y el Foro Social de Galicia, que reúne a casi un centenar de organizaciones y movimientos sociales. Fue galardonado con el Premio Hagamos la paz &quot;» otorgado por el Instituto Internacional per la Pau de la Generalitat de Catalunya por su documental &quot;En son de paz&quot;,como parte del III Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos (2005)&lt;/div&gt;</description>
            <author>mmdiosdiz@gmail.com (Manuel de Dios Diz)</author>
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            <pubDate>Fri, 20 Sep 2013 07:41:00 +0100</pubDate>
            <guid>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2013/09/20/0002/en-el-peace-day-hagamos-las-paces</guid>
        </item>
        <item>
            <title>Las cinco dificultades para decir la verdad </title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2012/05/27/0001/las-cinco-dificultades-para-decir-la-verdad-</link>
            <description>&lt;div&gt;&lt;h2&gt;&lt;strong&gt;Las cinco dificultades para decir la verdad&lt;/strong&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/347/230/mm/image/Noticias-2.0/silenceIswar.jpg&quot; style=&quot;width: 347px; height: 230px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Bertolt Brecht&lt;br /&gt;
Berlín (Alemania -1934)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“¿De qué sirve escribir valientemente que nos hundimos en la barbarie si no se dice claramente por qué?”, se pregunta Bertolt Brecht en el texto que hoy les presentamos y que fue escrito  justo antes del estallido de la Segunda Guerra mundial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El que quiera luchar hoy contra la mentira y la ignorancia y escribir la verdad tendrá que vencer por lo menos cinco dificultades. Tendrá que tener el valor de escribir la verdad aunque se la desfigure por doquier; la inteligencia necesaria para descubrirla; el arte de hacerla manejable como un arma; el discernimiento indispensable para difundirla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tales dificultades son enormes para los que escriben bajo el fascismo, pero también para los exiliados y los expulsados, y para los que viven en las democracias burguesas.&lt;br /&gt;
 
&lt;table align=&quot;left&quot; border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; style=&quot;width: 400px;&quot;&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;I. El valor de escribir la verdad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para mucha gente es evidente que el escritor debe escribir la verdad; es decir, no debe rechazarla ni ocultarla, ni deformarla. No debe doblegarse ante los poderosos; no debe engañar a los débiles. Pero es difícil resistir a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles. Incurrir en la desgracia ante los poderosos equivale a la renuncia, y renunciar al trabajo es renunciar al salario. Renunciar a la gloria de los poderosos significa frecuentemente renunciar a la gloria en general. Para todo ello se necesita mucho valor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando impera la represión más feroz gusta hablar de cosas grandes y nobles. Es entonces cuando se necesita valor para hablar de las cosas pequeñas y vulgares, como la alimentación y la vivienda de los obreros. Por doquier aparece la consigna: «No hay pasión más noble que el amor al sacrificio».&lt;br /&gt;
En lugar de entonar ditirambos sobre el campesino hay que hablar de máquinas y de abonos que facilitarían el trabajo que se ensalza. Cuando se clama por todas las antenas que el hombre inculto e ignorante es mejor que el hombre cultivado e instruido, hay que tener valor para plantearse el interrogante: ¿Mejor para quién? Cuando se habla de razas perfectas y razas imperfectas, el valor está en decir: ¿Es que el hambre, la ignorancia y la guerra no crean taras?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También se necesita valor para decir la verdad sobre sí mismo cuando se es un vencido. Muchos perseguidos pierden la facultad de reconocer sus errores, la persecución les parece la injusticia suprema; los verdugos persiguen, luego son malos; las víctimas se consideran perseguidas por su bondad. En realidad esa bondad ha sido vencida. Por consiguiente, era una bondad débil e impropia, una bondad incierta, pues no es justo pensar que la bondad implica la debilidad, como la lluvia la humedad. Decir que los buenos fueron vencidos no porque eran buenos, sino porque eran débiles requiere cierto valor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escribir la verdad es luchar contra la mentira, pero la verdad no debe ser algo general, elevado y ambiguo, pues son estas las brechas por donde se desliza la mentira. El mentiroso se reconoce por su afición a las generalidades, como el hombre verídico por su vocación a las cosas prácticas, reales, tangibles. No se necesita un gran valor para deplorar en general la maldad del mundo y el triunfo de la brutalidad, ni para anunciar con estruendo el triunfo del espíritu en países donde éste es todavía concebible. Muchos se creen apuntados por cañones cuando solamente gemelos de teatro se orientan hacia ellos. Formulan reclamaciones generales en un mundo de amigos inofensivos y reclaman una justicia general por la que no han combatido nunca. También reclaman una libertad general: la de seguir percibiendo su parte habitual del botín. En síntesis sólo admiten una verdad: la que les suena bien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero si la verdad se presenta bajo una forma seca, en cifras y en hechos, y exige ser confirmada, ya no sabrán qué hacer. Tal verdad no les exalta. Del hombre veraz sólo tienen la apariencia. Su gran desgracia es que no conocen la verdad.&lt;br /&gt;
 
&lt;table align=&quot;left&quot; border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; style=&quot;width: 400px;&quot;&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;II. La inteligencia necesaria para descubrir la verdad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tampoco es fácil descubrir la verdad. Por lo menos la que es fecunda. Así, según opinión general, los grandes Estados caen uno tras otro en la barbarie extrema. Y una guerra intestina que se desarrolla implacablemente puede degenerar en cualquier momento en un conflicto generalizado que convertiría nuestro continente en un montón de ruinas. Evidentemente, se trata de verdades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se puede negar que llueve hacia abajo: numerosos poetas escriben verdades de este género. Son como el pintor que cubría de frescos las paredes de un barco que se estaba hundiendo. El haber resuelto nuestra primera dificultad les procura una cierta dificultad de conciencia. Es cierto que no se dejan engañar por los poderosos, pero ¿escuchan los gritos de los torturados? No; pintan imágenes. Esta actitud absurda les sume en un profundo desconcierto, del que no dejan de sacar provecho; en su lugar otros buscarían las causas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No creáis que sea cosa fácil distinguir sus verdades de las vulgaridades referentes a la lluvia; al principio parecen importantes, pues la operación artística consiste precisamente en dar importancia a algo. Pero mirad la cosa de cerca: os daréis cuenta que no dejan de decir: no se puede impedir que llueva hacia abajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También están los que por falta de conocimientos no llegan a la verdad. Y, sin embargo, distinguen las tareas urgentes y no temen a los poderosos ni a la miseria. Pero viven de antiguas supersticiones, de axiomas célebres a veces muy bellos. Para ellos el mundo es demasiado complicado: se contentan con conocer los hechos e ignorar las relaciones que existen entre ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me permito decir a todos los escritores de esta época, confusa y rica en transformaciones, que hay que conocer el materialismo dialéctico, la economía y la historia. Tales conocimientos se adquieren en los libros y en la práctica; si no, falta la necesaria aplicación. Es muy sencillo descubrir fragmentos de verdad, e incluso verdades enteras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El que busca necesita un método, pero se puede encontrar sin método, e incluso sin objeto que buscar. Sin embargo, ciertos procedimientos pueden dificultar la explicación de la verdad: los que la lean serán incapaces de transformar esa verdad en acción. Los escritores que se contentan con acumular pequeños hechos no sirven para hacer manejables las cosas de este mundo. Pues bien, la verdad no tiene otra ambición. Por consiguiente esos escritores no están a la altura de su misión.&lt;br /&gt;
 
&lt;table align=&quot;left&quot; border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; style=&quot;width: 400px;&quot;&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;III. El arte de hacer la verdad manejable como arma&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La verdad debe decirse pensando en sus consecuencias sobre la conducta de los que la reciben.  &lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/323/480/mm/image/Noticias-2.0/leccion.jpg&quot; style=&quot;width: 323px; height: 480px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay verdades sin consecuencias prácticas. Por ejemplo, esa opinión tan extendida sobre la barbarie: el fascismo sería debido a una oleada de barbarie que se ha abatido sobre varios países, como una plaga natural. Así, al lado y por encima del capitalismo y del socialismo habría nacido una tercera fuerza: el fascismo. Para mi, el fascismo es una fase histérica del capitalismo, y, por consiguiente, algo muy nuevo y muy viejo. En un país fascista el capitalismo existe solamente como fascismo. Combatirlo es combatir el capitalismo, y bajo su forma más cruda, más insolente, más opresiva, más engañosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este género no reporta ninguna utilidad práctica. Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los demócratas burgueses condenan con énfasis los métodos bárbaros de sus vecinos, y sus acusaciones impresionan tanto a sus auditorios que éstos olvidan que tales métodos se practican también en sus propios países.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertos países logran todavía conservar sus formas de propiedad gracias a medios menos violentos que otros. Sin embargo, los monopolios capitalistas originan por doquier condiciones bárbaras en las fábricas, en las minas y en los campos. Pero mientras que las democracias burguesas garantizan a los capitalistas, sin recurso a la violencia, la posesión de los medios de producción, la barbarie se reconoce en que los monopolios sólo pueden ser defendidos por la violencia declarada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertos países no tienen necesidad, para mantener sus monopolios bárbaros, de destruir la legalidad instituida, ni su confort cultural (filosofía, arte, literatura); de ahí que acepten perfectamente oir a los exiliados (alemanes) estigmatizar su propio régimen por haber destruido esas comodidades. A sus ojos es un argumento suplementario en favor de la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Puede decirse que respetan la verdad los que gritan: «Guerra sin cuartel a Alemania, que es hoy la verdadera patria del «mal», la oficina del infierno, el trono del anticristo»? No. Los que así gritan son tontos, impotentes gentes peligrosas. Sus discursos tienden a la destrucción de un país, de un país entero con todos sus habitantes, pues los gases asfixiantes no perdonan a los inocentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los que ignoran la verdad se expresan de un modo superficial, general e impreciso. Peroran sobre el «alemán», estigmatizan el «mal», y sus auditorios se interrogan: ¿Debemos dejar de ser alemanes? ¿Bastará con que seamos buenos para que el infierno desaparezca? Cuando manejan sus tópicos sobre la barbarie salida de la barbarie resultan impotentes para suscitar la acción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En realidad no se dirigen a nadie. Para terminar con la barbarie se contentan con predicar la mejora de las costumbres mediante el desarrollo de la cultura. Eso equivale a limitarse a aislar algunos eslabones en la cadena de las causas y a considerar como potencias irremediables ciertas fuerzas determinantes, mientras que se dejan en la oscuridad las fuerzas que preparan las catástrofes. Un poco de luz y los verdaderos responsables de las catástrofes aparecen claramente: los hombres. Vivimos una época en que el destino del hombre es el hombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El fascismo no es una plaga que tendría su origen en la «naturaleza» del hombre. Por lo demás, es un modo de presentar las catástrofes naturales que restituyen al hombre su dignidad porque se dirigen a su fuerza combativa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El que quiera describir el fascismo y la guerra como grandes desgracias, pero no como calamidades «naturales», debe hablar un lenguaje práctico: mostrar que esas desgracias son un efecto de la lucha de clases; poseedores de medios de producción contra masas obreras. Para presentar verídicamente un estado de cosas nefasto, mostrad que tiene causas remediables. Cuando se sabe que la desgracia tiene un remedio, es posible combatirla.&lt;br /&gt;
 
&lt;table align=&quot;left&quot; border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; style=&quot;width: 400px;&quot;&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;IV. Cómo saber a quién confiar la verdad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un hábito secular, propio del comercio de la cosa escrita, hace que el escritor no se ocupe de la difusión de sus obras. Se figura que su editor, u otro intermediario, las distribuye a todo el mundo. Y se dice: yo hablo, y los que quieren entenderme, me entienden. En la realidad, el escritor habla, y los que pueden pagar, le entienden. Sus palabras jamás llegan a todos, y los que las escuchan no quieren entenderlo todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre esto se ha dicho ya muchas cosas, pero no las suficientes. Transformar la «acción de escribir a alguien» en «acto de escribir» es algo que me parece grave y nocivo. La verdad no puede ser simplemente escrita; hay que escribirla a alguien. A alguien que sepa utilizarla. Los escritores y los lectores descubren la verdad juntos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ser revelado, el bien sólo necesita ser bien escuchado, pero la verdad debe ser dicha con astucia y comprendida del mismo modo. Para nosotros, escritores, es importante saber a quién la decimos y quién nos la dice; a los que viven en condiciones intolerables debemos decirles la verdad sobre esas condiciones, y esa verdad debe venirnos de ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No nos dirijamos solamente a las gentes de un solo sector: hay otros que evolucionan y se hacen susceptibles de entendernos. Hasta los verdugos son accesibles, con tal que comiencen a temer por sus vidas. Los campesinos de Baviera, que se oponían a todo cambio de régimen, se hicieron permeables a las ideas revolucionarias cuando vieron que sus hijos, al volver de una larga guerra, quedaban reducidos al paro forzoso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La verdad tiene un tono. Nuestro deber es encontrarlo. Ordinariamente se adopta un tono suave y dolorido: «yo soy incapaz de hacer daño a una mosca». Esto tiene la virtud de hundir en la miseria a quien lo escucha. No trataremos como enemigos a quienes emplean este tono, pero no podrán ser nuestros compañeros de lucha. La verdad es de naturaleza guerrera, y no sólo es enemiga de la mentira, sino de los embusteros.&lt;br /&gt;
 
&lt;table border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; style=&quot;width: 500px;&quot;&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;V. Proceder con astucia para difundir la verdad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Orgullosos de su valor para escribir la verdad, contentos de haberla descubierto, cansados sin duda de los esfuerzos que supone el hacerla operante, algunos esperan impacientes que sus lectores la disciernan. De ahí que les parezca vano proceder con astucia para difundir la verdad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Confucio alteró el texto de un viejo almanaque popular cambiando algunas palabras: en lugar de escribir «el maestro Kun hizo matar al filósofo Wan», escribió: «el maestro Kun hizo asesinar al filósofo Wan». En el pasaje donde se hablaba de la muerte del tirano Sundso, «muerto en un atentado», reemplazó la palabra «muerto» por «ejecutado», abriendo la vía a una nueva concepción de la historia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El que en la actualidad reemplaza «pueblo» por «población», y «tierra» por «propiedad rural», se niega ya a acreditar algunas mentiras, privando a algunas palabras de su magia. La palabra «pueblo» implica una unidad fundada en intereses comunes; sólo habría que emplearla en plural, puesto que únicamente existen «intereses comunes» entre varios pueblos. La «población» de una misma región tiene intereses diversos e incluso antagónicos. Esta verdad no debe ser olvidada. Del mismo modo, el que dice «la tierra», personificando sus encantos, extasiándose ante su perfume y su colorido, favorece las mentiras de la clase dominante. Al fin y al cabo, ¡qué importa la fecundidad de la tierra, el amor del hombre por ella y su infatigable ardor al trabajarla!: Lo que importa es el precio del trigo y el precio del trabajo. El que saca provecho de la tierra no es nunca el que recoge el trigo, y «el gesto augusto del sembrador» no se cotiza en Bolsa. El término justo es «propiedad rural».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando reina la opresión, no hablemos de «disciplina», sino de «sumisión» pues la disciplina excluye la existencia de una clase dominante. Del mismo modo, el vocablo «dignidad» vale más que la palabra «honor», pues tiene más en cuenta al hombre. Todos sabemos qué clase de gente se precipita para tener la ventaja de defender el «honor» de un pueblo, y con qué liberalidad los ricos distribuyen el «honor» a los que trabajan para enriquecerlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La astucia de Confucio es utilizable también en nuestros días. También la de Tomás Moro. Este último describió un país utópico para 'identificar' a la Inglaterra de aquella época, pero ese era un país en el que las injusticias se presentaban como costumbres admitidas por todo el mundo. Cuando Lenin, perseguido por la policía del Zar, quiso dar una idea de la explotación de Sajalín por la burguesía rusa, sustituyó Rusia por el Japón y Sajalín por Corea. La identidad de las dos burguesías era evidente, pero como Rusia estaba en guerra con el Japón la censura dejó pasar el trabajo de Lenin.  &lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/388/259/mm/image/Noticias-2.0/sin-luchar.jpg&quot; style=&quot;width: 388px; height: 259px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay una infinidad de astucias posibles para engañar a un Estado receloso. Voltaire luchó contra las supersticiones religiosas de su tiempo escribiendo la historia galante de «La Doncella de Orleans»: describiendo en un bello estilo aventuras galantes sacadas de la vida de los grandes. Voltaire llevó a éstos a abandonar la religión (que hasta entonces tenían por caución de su vida disoluta). De repente se hicieron los propagadores celosos de las obras de Voltaire y ridiculizaron a la policía que defendía sus privilegios. La actitud de los grandes permitió la difusión ilícita de las ideas del escritor entre el público burgués, hacia el que precisamente apuntaba Voltaire.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Decía Lucrecio que contaba con la belleza de sus versos para la propagación de su ateísmo epicúreo. Las virtudes literarias de una obra pueden favorecer su difusión clandestina. Pero hay que reconocer que a veces suscitan múltiples sospechas. De ahí la necesidad de descuidarlas deliberadamente en ciertas ocasiones. Tal sería el caso, por ejemplo, si se introdujera en una novela policíaca -género literario desacreditado- la descripción de condiciones sociales intolerables. A mi modo de ver, esto justificaría completamente la novela policíaca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra de Shakespeare se puede encontrar un modelo de verdad propagada por la astucia: el discurso de Antonio ante el cadáver de César. Afirmando constantemente la respetabilidad de Bruto, cuenta su crimen, y la pintura que hace de él es mucho más aleccionadora que la del criminal. Dejándose dominar por los hechos, Antonio saca de ellos su fuerza de convicción, mucho más que de su propio juicio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonathan Swift propuso en un panfleto que los niños de los pobres fueran puestos a la venta en las carnicerías para que reinara la abundancia en el país. Después de efectuar cálculos minuciosos, el célebre escritor probó que se podrían realizar economías importantes llevando la lógica hasta el fin. Swift jugaba al monstruo. Defendía con pasión absolutista algo que odiaba. Era una manera de denunciar la ignominia. Cualquiera podía encontrar una solución más sensata que la suya, o al menos más humana; sobre todo, aquellos que no habían comprendido a dónde conducía este tipo de razonamiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Militar a favor del pensamiento, sea cual fuere la forma que éste adopte, sirve la causa de los oprimidos. En efecto, los gobernantes al servicio de los explotadores consideran el pensamiento como algo despreciable. Para ellos lo que es útil para los pobres es pobre. La obsesión que estos últimos tienen por comer, por satisfacer su hambre, es baja. Es bajo menospreciar los honores militares cuando se goza de este favor inestimable: batirse por un país cuando se muere de hambre. Es bajo dudar de un jefe que os conduce a la desgracia. El horror al trabajo que no alimenta al que lo efectúa es asimismo una cosa baja, y baja también la protesta contra la locura que se impone, y la indiferencia por una familia que no aporta nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se suele tratar a los hambrientos como gentes voraces y sin ideal, de cobardes a los que no tienen confianza en sus opresores, de derrotistas a los que no creen en la fuerza, de vagos a los que pretenden ser pagados por trabajar, etc. Bajo semejante régimen, pensar es una actividad sospechosa y desacreditada. ¿Dónde ir para aprender a pensar? A todos los lugares donde impera la represión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el pensamiento triunfa todavía en ciertos dominios en que resulta indispensable para la dictadura. En el arte de la guerra, por ejemplo, y en la utilización de las técnicas. Resulta indispensable pensar para remediar, mediante la invención de tejidos «ersatz», la penuria de lana. Para explicar la mala calidad de los productos alimenticios o la militarización de la juventud no es posible renunciar al pensamiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero recurriendo a la astucia se puede evitar el elogio de la guerra, al que nos incitan los nuevos maestros del pensamiento. Así, la cuestión ¿cómo orientar la guerra? lleva a la pregunta: ¿vale la pena hacer la guerra? Lo que equivale a preguntar: ¿cómo evitar la guerra inútil? Evidentemente, no es fácil plantear esta cuestión en público hoy. Pero ¿quiere decir esto que haya que renunciar a dar eficacia a la verdad? Evidentemente no.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si en nuestra época es posible que un sistema de opresión permita a una minoría explotar a la mayoría, la razón reside en una cierta complicidad de la población, complicidad que se extiende a todos los dominios. Una complicidad análoga, pero orientada en sentido contrario, puede arruinar el sistema. Por ejemplo, los descubrimientos biológicos de Darwin eran susceptibles de poner en peligro todo el sistema, pero solamente la Iglesia se inquietó. La policía no veía en ello nada nocivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los últimos descubrimientos físicos implican consecuencias de orden filosófico que podrían poner en tela de juicio los dogmas irracionales que utiliza la opresión. Las investigaciones de Hegel en el dominio de la lógica facilitaron a los clásicos de la revolución proletaria -Marx y Lenin-, métodos de un valor inestimable. Las ciencias son solidarias entre sí, pero su desarrollo es desigual según los dominios; el Estado es incapaz de controlarlos todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así, los pioneros de la verdad pueden encontrar terrenos de investigación relativamente poco vigilados. Lo importante es enseñar el buen método, que exige que se interrogue a toda cosa a propósito de sus caracteres transitorios y variables. Los dirigentes odian las transformaciones: desearían que todo permaneciese inmóvil, a ser posible durante un milenio: que la Luna se detuviese y el Sol interrumpiese su carrera. Entonces nadie tendría hambre ni reclamaría alimentos. Nadie respondería cuando ellos abriesen fuego; su salva sería necesariamente la última.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Subrayar el carácter transitorio de las cosas equivale a ayudar a los oprimidos. No olvidemos jamás recordar al vencedor que toda situación contiene una contradicción susceptible de tomar vastas proporciones. Semejante método -la dialéctica, ciencia del movimiento de las cosas- puede ser aplicado al examen de materias como la biología y la química, que escapan al control de los poderosos, pero nada impide que se aplique al estudio de la familia; no se corre el riesgo de suscitar la atención. Cada cosa depende de una infinidad de otras que cambian sin cesar; esta verdad es peligrosa para las dictaduras. Pues bien, hay mil maneras de utilizarla en las mismas narices de la policía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los gobernantes que conducen a los hombres a la miseria quieren evitar a todo precio que, en la miseria, se piense en el Gobierno. De ahí que hablen de destino. Es al destino, y no al Gobierno, al que atribuyen la responsabilidad de las deficiencias del régimen. Y si alguien pretende llegar a las causas de estas insuficiencias, se le detiene antes de que llegue al Gobierno.&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/362/480/mm/image/Noticias-2.0/peace-look.jpg&quot; style=&quot;width: 362px; height: 480px; border-width: 7px; border-style: solid; margin: 7px; float: right;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en general, es posible reclinar los lugares comunes sobre el destino y demostrar que el hombre se forja su propio destino. Ahí tenéis el ejemplo de esa granja islandesa sobre la que pesaba una maldición. La mujer se había arrojado al agua, el hombre se había ahorcado. Un día, el hijo se casó con una joven que aportaba como dote algunas hectáreas de tierra. De golpe, se acabó la maldición. En la aldea se interpretó el acontecimiento de diversos modos. Unos lo atribuyeron a la natural alegría de la joven; otros a la dote, que permitía, al fin, que los propietarios de la granja comenzaran sobre nuevas bases. Incluso un poeta que describe un paisaje, puede servir a la causa de los oprimidos si incluye en la descripción algún detalle relacionado con el trabajo de los hombres. En resumen: importa emplear la astucia para difundir la verdad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:14px;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusión&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
La gran verdad de nuestra época -conocerla no es todo, pero ignorarla equivale a impedir el descubrimiento de cualquier otra verdad importante- es ésta: nuestro continente se hunde en la barbarie porque la propiedad privada de los medios de producción se mantienen por la violencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿De qué sirve escribir valientemente que nos hundimos en la barbarie si no se dice claramente por qué? Los que torturan lo hacen por conservar la propiedad privada de los medios de producción. Ciertamente, esta afirmación nos hará perder muchos amigos: todos los que, estigmatizando la tortura, creen que no es indispensable para el mantenimiento de las formas actuales de propiedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Digamos la verdad sobre las condiciones bárbaras que reinan en nuestro país; así será posible suprimirlas, es decir, cambiar las actuales relaciones de producción. Digámoslo a los que sufren el statu quo y que, por consiguiente, tienen más interés en que se modifique: a los trabajadores, a los aliados posibles de la clase obrera, a los que colaboran en este estado de cosas, pero sin poseer los medios de producción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size:16px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 0, 51);&quot;&gt;&lt;strong&gt;Corresponsal de Paz &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;rescató este texto de: &lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.lainsignia.org/2004/enero/cul_062.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;‘La insignia 2004’, bajo la presentación de Jesús Gómez Gutiérrez&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;/div&gt;</description>
            <author>xavila@corresponsaldepaz.org (Cristina Avila-Zesatti)</author>
            <enclosure length='0' type='image/jpg' url='http://archivo.corresponsaldepaz.org/mm/image/small-colaboladores/small-articuloBertolt%20Brecht.jpg'/>
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            <pubDate>Sun, 27 Jan 2013 07:23:00 +0100</pubDate>
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            <title>Elecciones en Israel: caminos de Paz y Reconciliación en Medio Oriente</title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2013/01/21/0001/elecciones-en-israel-caminos-de-paz-y-reconciliacion-en-medio-oriente</link>
            <description>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
Generalmente dedico los fines de semana a temas para recibir el Shabath, pero el próximo 22 de enero, el martes, los israelíes votamos. Quiero entre otras reflexiones homenajear a Rami Eljanan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rami Eljanan dice que va a votar por alguien que garantice la paz, es el padre de Smadar, su joven hija fue muerta en un atentado terrorista suicida palestino en 1997, a la edad de 14 años. Lo singular es que &lt;a href=&quot;https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10151917662957788&amp;set=a.10150321000627788.378347.756742787&amp;type=1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;strong&gt;la recuerda en su página de Facebook junto Abir Aramin,&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; asesinada hace 6 años atrás por una acción no esclarecida por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Abir tenía 10 años entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El gobierno de Benjamin Netanyahu nos deja como legado la expansión de los asentamientos, la paralización de las negociaciones con los palestinos y la idea de la anexión de Cisjordania retorna como consecuencia de estas políticas acompañadas por el exitoso y prometedor extremista Bennett del partido Bait Ihudi, junto a otras circunstancias no ajenas a este contexto espurio. Aislamiento internacional, nacionalismo extremo, racismo hacia la minoría árabe, debilitamiento de la acción de la Corte Suprema de Justicia y la libertad de prensa; son parte del inventario de estos años del Likud y socios en el gobierno. Ya presto a sumar a Bennett en la nueva sociedad gubernamental después del martes 22 de enero (de 2013).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras tanto, otro joven palestino muere en la semana en circunstancias del accionar de las FDI. Las políticas de expansión de asentamientos continúan como ingrediente de campaña, junto a un racimo de banalidades de candidatos desdibujados como opositores al bloque derecha-religiosos nacionalistas, salvo los definidos socialistas de Meretz, comunistas de Jadash- voto mayoritariamente árabe- y partidos árabes de Israel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eljanan, a pesar de su desgracia dijo siempre que el camino de la paz y la reconciliación debe ser permanente, debe aprovechar cada instante. Para él ésta es otra oportunidad, ya dijo en una ocasión que hay muchos que no están dispuestos a hacerse a un lado, que no están dispuestos a permanecer en silencio frente a la estupidez bárbara. Habló de los que están preparados a pagar un precio personal muy alto por su honestidad y decencia, de aquellos que se atreven a pararse delante de las excavadoras con coraje raro y sorprendente, los desobedientes que dicen no al militarismo omnipresente, de los Combatientes por la Paz que se deshicieron de sus armas en favor de la resistencia no violenta, y de los manifestantes decididos contra el terror.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo tengo también la certeza de que, con aquellos que conformen un correlato claro y contundente en el campo palestino, aprovechemos cada instante para caminar por el sendero de la paz y la reconciliación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo me uno a los conceptos de Eljanan con la expectativa puesta en esta cita electoral, donde con este recuerdo, aparte de luchar por obtener un excelente número de mandatos, tengamos presente que debemos seguir trabajando luego, en cada momento y lugar de nuestra sociedad por nuestras convicciones de siempre: la paz y los derechos civiles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/130/133/mm/image/small-colaboladores/small-CarlosBraverman.jpg&quot; style=&quot;width: 130px; height: 133px; border-width: 10px; border-style: solid; margin: 10px; float: left;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://networkedblogs.com/HgicY&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Carlos Braverman&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;es Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel y militante por la coexistencia judeo-árabe. Es miembro del Partido Socialista de Israel (Meretz), e integrante de Paz Ahora (Shalom Ajshav). Es Presidente del Instituto Campos Abiertos de Israel. Su trabajo está centrado en la investigación, la academia y la docencia y la actividad política; así como en el periodismo y el trabajo por los derechos civiles y humanos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description>
            <author>xavila@corresponsaldepaz.org (Cristina Avila-Zesatti)</author>
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            <pubDate>Mon, 21 Jan 2013 08:02:00 +0100</pubDate>
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        </item>
        <item>
            <title>Tortura en México: luz internacional, oscuridad nacional</title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2012/11/27/0001/tortura-en-mexico-luz-internacional-oscuridad-nacional</link>
            <description>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;em&gt;“En una competencia internacional para determinar la calidad investigativa de sus policías, se reúnen en la profundidad de la selva el equipo británico, el equipo estadounidense y el equipo mexicano. La prueba consiste en soltar a un pequeño ratón y contar el tiempo en que los investigadores policiacos son capaces de localizarlo y traerlo de vuelta…  los primeros en actuar son los enviados británicos de Scotland Yard, que logran capturar al roedor en apenas 2 horas; viene después el turno del equipo estadounidense, cuyos policías investigadores del FBI tardan apenas una hora en traer a la presa de vuelta. Finalmente, entran en acción los policías mexicanos, conformados por un numeroso equipo de diversas corporaciones y distintos rangos. Para sorpresa de todos, éstos vuelven en apenas media hora; sin duda, un tiempo récord. Pero en lugar del ratón soltado para la prueba, traen con ellos a un elefante con claras muestras de maltrato físico. –Pero ¿Qué es esto?- Preguntan desconcertados los organizadores de la competencia policiaca- ¡Esto es un elefante!- El propio paquidermo los interrumpe, y grita desesperado para evitar más golpes del equipo mexicano: ¡No, yo soy el ratón, soy el ratón, que buscan, lo juro!”&lt;/em&gt;     &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Evidentemente, el párrafo anterior es un chiste popular; un chiste antiguo además, cuyas versiones apenas si han variado con el tiempo, pero que hace mucho se cuenta una y otra vez para ejemplificar, con sorna, ‘la celeridad’ y sobre todo ‘los métodos’, al parecer también muy antiguos, de nuestra flamante policía mexicana y sus dotes para la investigación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo traigo hoy a cuento, porque el humor que está en la superficie de un pueblo, suele ser uno de los mejores termómetros para medir lo que subyace en la realidad profunda de una sociedad. Y este ‘chiste’ nos habla precisamente de una realidad que México, muy a su pesar, ha venido aceptando por mucho tiempo: Si, la tortura en nuestro país como ‘método investigativo’, es una vieja costumbre de nuestras –muchas, quizá demasiadas y poco eficaces-  policías. Negarlo sería casi de risa, aunque la situación es, qué duda cabe, sumamente triste e indignante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pasado 23 de Noviembre, el &lt;a href=&quot;http://www2.ohchr.org/spanish/law/cat.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Comité contra la Tortura (Committee Against Torture) CAT, por sus siglas en inglés, &lt;/a&gt;dio a conocer de manera oficial, las recomendaciones para México. Este órgano de 10 expertos independientes, que por llamamiento de la ONU supervisa la aplicación de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes entre los países firmantes, revisó la actuación mexicana durante su 49 Sesión celebrada en Ginebra, Suiza a partir del 28 de Octubre y hasta el mismo 23 de Noviembre, fecha en que el Estado Mexicano recibió la ‘respuesta diplomática’, pero contundente, de los representantes internacionales en este muy escambroso ámbito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;table align=&quot;center&quot; border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; height=&quot;68&quot; width=&quot;539&quot;&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;
				&lt;em&gt;“Me empezó a golpear, me daba patadas y me decía ‘ya güey, de todos modos podemos tenerte aquí cuanto queramos; si quiero te mato, al cabo que nadie vio cuando te trajimos’. Me puso la bolsa y me empezó a dar toques en la espalda, en los pies… me desmayé”.&lt;/em&gt;&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde luego, la declaración no es un chiste, y tampoco es antigua. Son las palabras de &lt;a href=&quot;http:// http://centroprodh.org.mx/comunicacion/Dossier%20Israel%20version%20final_web.pdf&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Israel Arzate, detenido, o mejor dicho ‘secuestrado’ en Ciudad Juárez, Chihuahua por elementos del ejército en Febrero de 2010.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En octubre de 2012, su caso fue expuesto en Suiza con un detallado informe que, de manera independiente, presentaron ante los expertos de la ONU diversas organizaciones civiles mexicanas, respaldadas por la &lt;a href=&quot;http://www.omct.org/es/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Organización Mundial contra la Tortura (OMCT&lt;/a&gt;) , hoy por hoy la principal coalición internacional de ONG’s que luchan contra toda forma de tratos vejatorios, ejecuciones sumarias, desapariciones forzadas y cualquier otro comportamiento cruel, inhumano y degradante.&lt;br /&gt;
&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/320/267/mm/image/Noticias-2.0/InformeTortura.jpg&quot; style=&quot;float: right; width: 388px; height: 323px; border-width: 5px; border-style: solid; margin: 5px;&quot; /&gt;&lt;br /&gt;
Pero igual que el macabro chiste del elefante, el destino de Israel Arzate es paradigmático: un termómetro que evalúa la gravedad de esta enfermedad crónica mexicana llamada tortura. No en vano, el de Arzate es uno de los pocos casos individuales analizados en Ginebra, pues el expediente muestra con claridad las faltas más graves que fueron señaladas a México por los expertos de la ONU.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Detenciones arbitrarias, dudosas actuaciones del ejército y policías varias, desapariciones forzadas, tortura física y psicológica, y la muy (muy) criticada figura del arraigo, que a pesar de la Reforma en materia penal hecha por México en 2008, la mantiene elevada a rango constitucional, contraviniendo así, todas las leyes de defensa de los Derechos Humanos nacionales e internacionales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstas son las recomendaciones que ya se esperaban por parte de los miembros del CAT al Estado Mexicano; y como en el juego de la diplomacia hay siempre muy pocas sorpresas, también la respuesta oficial de México era predecible: fue como siempre, &lt;a href=&quot;http://www.quadratinmexico.com/el-gobierno-mexicano-asegura-ante-la-onu-que-combate-la-tortura/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;una respuesta impecable. Impecable y engañosa.&lt;/a&gt; Llena de subterfugios y palabras amables, tal como exige la ‘real-politik’.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes entró en vigor desde 1987. México la firmó y la ratificó de inmediato, igual que ha hecho con prácticamente todos los Mecanismos Internacionales relativos a los Derechos Humanos. Porque en la vida, como en la diplomacia, el ‘prometer no empobrece’, y ante los ojos del mundo, la sagacidad de los funcionarios mexicanos es, simplemente, brillante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gran oscuridad mexicana sin embargo, está en casa y de manera histórica, aunque la actual situación para los ciudadanos ya no está para más bromas: a finales de 2011, la Procuraduría General de la República reportaba que entre 2008 y 2011 había un promedio de 1,640 personas arraigadas; en mayo de 2012, la cifra aumentó a 7,775. Por su parte, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) ha venido documentando decenas de casos de personas civiles, policías y militares detenidos de forma arbitraria y llevados a instalaciones del ejército, a hoteles y a hasta casas particulares para ser ‘arraigadas e interrogadas’… lo demás, ya lo cuenta el viejo y conocido chiste del elefante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que la práctica de la tortura en México es sistemática (por orden u omisión del Estado) lo sabemos los ciudadanos y lo sabe la propia ONU. Cada uno lo cuenta en su propio lenguaje. También lo saben los diplomáticos mexicanos, cuya impecable actuación hace brillar a nuestro país en las arenas internacionales. Ésa no es la cuestión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La verdadera cuestión es, precisamente, que el problema de la tortura en México ‘aquí adentro’ tiene las dimensiones de un elefante, y se le quiere hacer pasar ‘allá afuera’ por el minúsculo tamaño de un ratón. Y así, mientras los ciudadanos seguimos riendo el chiste, y los diplomáticos y los funcionarios siguen simulando el respeto a la vida y a los Derechos Humanos, la mala broma, la de la realidad con su verdad de luz y sombra, amenaza seriamente con aplastarnos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
	&lt;strong&gt;Cristina Ávila-Zesatti&lt;/strong&gt;: Es periodista y consultora, especializada en temas internacionales y en el llamado ‘Periodismo de Paz’. Fundadora y editora general del medio digital “&lt;a href=&quot;http://www.corresponsaldepaz.org&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Corresponsal de Paz&lt;/a&gt;” centrado en este enfoque.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;</description>
            <author>xavila@corresponsaldepaz.org (Cristina Avila-Zesatti)</author>
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            <pubDate>Tue, 27 Nov 2012 16:32:00 +0100</pubDate>
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        </item>
        <item>
            <title>VIVIR EN PAZ </title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2012/09/19/0001/vivir-en-paz-</link>
            <description>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
Cuando se habla de paz o de guerra, es frecuente que la referencia sea de carácter político, es decir, países en guerra o países en pa&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/300/320/mm/image/vivir-enpaz-interior.jpg&quot; style=&quot;width: 300px; height: 320px; border-width: 10px; border-style: solid; margin: 10px; float: right;&quot; /&gt;z, y la conversación se lleva a un terreno de abstracciones que muy poco tienen que ver con la paz y la guerra. Dicho de otro modo, se habla poco de ‘vivir en paz’, cada día y cada minuto de la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y con las generalizaciones se aleja el compromiso de cada uno de nosotros para mantener la paz en la propia vida y en sus relaciones personales e inmediatas, y sin embargo, esa es la raíz desde donde emergen las conductas amables o destructivas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
‘Vivir en paz’ no es una fórmula, se parece más a una actitud y a un proceso. En cada momento estamos tomando decisiones que afectan a nuestra vida y a la de los demás; y esas decisiones muchas veces producen conflictos, porque la percepción que cada uno tiene de las cosas difiere, según los valores de cada cual.  Dicho esto, parecería que la paz es inviable… pero si la paz es, como creo, una actitud, los conflictos pueden resolverse con el intento de llegar a acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero antes de empezar el diálogo con el otro, es necesario hacer las paces con uno mismo, y ello quiere decir perdonarse los errores, sabiendo que lo son; adquirir la consciencia de las propias limitaciones sin amargura, y proyectarse hace afuera confiadamente. Parece fácil, y no lo es, porque el peor juicio sobre uno mismo lo llevamos dentro, y este es el inicio del conflicto.  Ayuda un poco de humor, y también, no tomarse demasiado en serio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así y todo, la tarea no es fácil, y conviene saberlo. ‘Vivir en paz’ quiere decir pactos con los demás y con uno mismo; saber que se gana algo y que también se pierde algo en cada acuerdo, y darse cuenta de que el equilibrio formado por unas personas que quieren entenderse,  a pesar de las dificultades, otorga una dignidad que ninguna ley consigue.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, el ejercicio constante que supone llegar a acuerdos, configura una manera de estar en el mundo, con una cierta mansedumbre de base, pero que tiene que ver con la valentía y el coraje. Tal vez con el convencimiento de vivir sin infligir sufrimiento alguno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y es en función de ‘vivir en paz’ que las leyes cambian y que las costumbres se modifican. No existen fórmulas mágicas para aplicar a la vida diaria; tan sólo la voluntad de ser amable con uno mismo y con el otro, sea quien sea.&lt;/div&gt;</description>
            <author>xavila@corresponsaldepaz.org (Cristina Avila-Zesatti)</author>
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            <pubDate>Wed, 19 Sep 2012 21:50:00 +0100</pubDate>
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        </item>
        <item>
            <title>EL LOBO DE LA GUERRA VS. EL LOBO DE LA PAZ</title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2012/05/16/0001/el-lobo-de-la-guerra-vs-el-lobo-de-la-paz</link>
            <description>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Por: Cristina Ávila-Zesatti - México&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada vez que imparto los talleres sobre periodismo de paz, suelo retar al grupo con una historia que me contó mi padre cuando era pequeña, y que compartiré con ustedes al final de esta columna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta pequeña historia-metáfora, ejemplifica perfectamente el sentido de Corresponsal de Paz, un medio digital enfocado a visibilizar todas esas historias de soluciones pacíficas que existen a lo largo y ancho del mundo; historias reales e inspiradoras que son, sin embargo, las grandes ausentes de los medios de comunicación convencionales&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Corresponsal de Paz nació oficialmente en marzo de 2009, aunque la idea germinal comenzó en mayo de 2006, cuando fui estudiante del postgrado que me cambió la vida, en la Escola de Cultura de Pau de la Universidad Autónoma de Barcelona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante 3 años, la idea de hacer un periodismo que construyera mundos en lugar de destruirlos, no volvió a abandonarme nunca más.  Pero no fue sino hasta finales de 2007 que la propuesta de convertir la paz en noticia, encontró eco en una organización internacional dedicada (literal y metafóricamente hablando) a convertir en realidad los sueños de quienes pensamos que un mundo mejor y diferente es absolutamente posible.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Corresponsal de Paz existe gracias al apoyo incondicional de I with.org. Ellos son, al mismo tiempo y de muy diversas maneras, posibilitadores y generadores de paz en muchos puntos del planeta.&lt;br /&gt;
&lt;h2&gt;
	&lt;strong&gt;La realidad pacífica está ahí&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;
Contar la paz para invocarla, para comprobar que existe; para inspirar y crear un efecto multiplicador utilizando las enormes posibilidades de internet, es desde hace 6 años el leit-motiv que impulsa mi carrera como periodista y mi propia vida personal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de tomar esta opción,  durante mi profesión he trabajado para grandes medios informativos como es la CNN y la NBC. Un paso previo que agradezco por el aprendizaje obtenido, pero que siempre me dejó la sensación de que ‘había algo que no encajaba’ con los cambios que yo deseaba lograr a través de mi trabajo periodístico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con la creación de Corresponsal de Paz, pude darme cuenta de que la otra realidad del mundo, una realidad pacífica y solidaria está ahí esperando ser vista, esperando convertirse en noticia; esperando que los periodistas sepamos enfocar la mirada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En apenas 3 años desde nuestro nacimiento, hemos comprobado que los lectores están ávidos de esta información esperanzadora, que da cuenta de un mundo conflictuado, sí,  pero que busca las salidas pacíficas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como siempre digo, no somos ingenuos ni ‘naïve’. Nosotros no contamos solamente las buenas noticias ignorando los conflictos subyacentes. Nosotros no inventamos ninguna de las historias que aparecen en Corresponsal de Paz, y todas y cada una de ellas, nacen de dolores reales y angustias palpables en la sociedad actual; lo que las identifica como ‘noticia’ en medio precisamente de un mundo aparentemente colapsado, es su capacidad creadora, su deseo de resiliencia, de transformar y transmutar un conflicto, para encontrarle una salida pacífica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Payasos que llevan sonrisas como su aportación humanitaria a las zonas de guerra, madres capaces de poner a temblar a los poderes fácticos con reclamos no violentos para que sus hijos dejen de morir en enfrentamientos, jóvenes que abandonan su zona de confort para lanzarse a aventuras solidarias, médicos que devuelven la dignidad a mujeres castigadas por una sociedad machista y patriarcal, grupos de animalistas que buscan acabar con la barbarie y el maltrato, ecologistas decididos a salvaguardar el planeta aún a costa de su vida…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El etcétera es largo. Digan lo que digan los medios convencionales que con sus informes diarios nos cierran la perspectiva y nos matan la esperanza, lo cierto es que por cada conflicto o guerra, existen y siempre han existido, personas, grupos, instituciones y hasta gobiernos que han buscado cambiar el enfoque y terminar con el enfrentamiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El planeta está lleno de personas que han decidido cuidar una pequeña o gran parcela de los verdaderos  intereses de la humanidad, aquellos que precisamente, son imposibles de ser tasados en precios, gratificaciones y monedas.&lt;br /&gt;
&lt;h2&gt;
	&lt;strong&gt;Un sueño posible: el poder de los receptores de medios&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;br /&gt;
Corresponsal de Paz, es un medio que ha decidido insertarse fuera no sólo de las convenciones periodísticas, sino también y sobre todo, de las convenciones financieras actuales, pues estamos convencidos de que el actual sistema está sustentado –en muchísimos sentidos- sobre una dañina ‘economía de guerra’.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta iniciativa periodística sin fines de lucro, tiene actualmente un promedio de 16 mil lectores mensuales, que provienen de los 5 continentes. La cifra y los orígenes de quienes nos siguen, sin habernos apenas dado a conocer en las formas convencionales, son datos que nos impulsan a seguir, convencidos de que la gente necesita un periodismo distinto. Un periodismo con mirada más ética y que sea atreva a buscar –y encontrar- la existencia paz, aún en medio de la peor de las guerras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La paz como evento noticiable en un mundo que está aparentemente colapsado por el odio y los desastres, es nuestra premisa periodística. Llevar a los titulares de nuestro medio digital conceptos tan olvidados pero tan necesarios como la compasión, la solidaridad, la esperanza y la resiliencia, es nuestra meta, una meta que retomamos con vigor renovado en este 2012.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ti que has sido nuestro lector y seguidor durante este tiempo, queremos darte las gracias por ser un lector que busca la paz posible. Esta es nuestra mayor gratificación: que las historias aquí contadas, puedan inspirar y empoderar a quienes nos leen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alimentar cotidianamente al ‘lobo de la paz’, como dice la historia  de mi padre que aquí comparto, es nuestra manera de contribuir, de conjurar interna y externamente a la violencia, para  exterminar por fin al ‘lobo de la guerra’ que, –en mayor o menor medida- todos llevamos dentro…  la decisión para el triunfo de uno u otro, comienza sin duda, en cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;table align=&quot;center&quot; border=&quot;1&quot; cellpadding=&quot;1&quot; cellspacing=&quot;1&quot; style=&quot;height: 384px; width: 650px;&quot;&gt;
	
		&lt;tr&gt;
			&lt;td&gt;
				&lt;p&gt;
					 &lt;/p&gt;
				&lt;h3&gt;
					&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Una pelea de lobos:&lt;/strong&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/340/292/mm/image/LOBO-PAZ.jpg&quot; style=&quot;border-style: solid; border-width: 10px; margin: 10px; width: 272px; height: 235px; float: right;&quot; /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/h3&gt;
				&lt;p&gt;
					&lt;br /&gt;
					&lt;em&gt;Durante una tarde apacible, un anciano jugaba con su nieto en el patio de su casa. De pronto y sin previo aviso, el abuelo se quedó como petrificado, con la mirada perdida en la nada.&lt;br /&gt;
					&lt;br /&gt;
					-¿Qué te pasa, abuelo?- preguntó el niño inquieto. –Shh! Silencio!- le increpó el abuelo- En este momento, adentro de mi cabeza han comenzado a pelear dos lobos.&lt;br /&gt;
					&lt;br /&gt;
					El pequeño quedó impactado. -¿Una pelea de lobos dentro de tu cabeza? ¿Cómo es eso, abuelo? –El hombre abrió grandes los ojos y le dijo muy despacio:&lt;br /&gt;
					&lt;br /&gt;
					-Sí. Dos lobos están ahora mismo peleando en mi interior. Uno de esos lobos personifica al odio, al miedo, a la tristeza, a la guerra y a todos los males… y el otro lobo representa a la paz, la compasión, la paciencia, el amor, la alegría y a todo lo bueno que hay en el mundo…-&lt;br /&gt;
					&lt;br /&gt;
					-¿Y quién ganará la pelea abuelo? ¡Dime! … el anciano guardó silencio por un largo momento antes de responder pausadamente a su nieto: &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
				&lt;p&gt;
					&lt;em&gt;-¡Ah! El lobo que ganará esta pelea en mi cabeza, será aquél a quien yo decida alimentar más…&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
			&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;
	
&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description>
            <author>xavila@corresponsaldepaz.org (Cristina Avila-Zesatti)</author>
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            <pubDate>Wed, 16 May 2012 07:36:00 +0100</pubDate>
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        <item>
            <title>LA NOCHE DE LOS ASESINOS</title>
            <link>http://archivo.corresponsaldepaz.org/news/es/2012/01/27/0002/la-noche-de-los-asesinos</link>
            <description>&lt;div&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://archivo.corresponsaldepaz.org/i-images/130/133/mm/image/Gervasio-OK-2011.jpg&quot; style=&quot;border: 10px solid ; margin: 10px; width: 130px; float: left; height: 133px;&quot; /&gt;Un grave error táctico ha sido poner fecha a la salida de las tropas internacionales y ahora buscan desesperadamente compromisos imposibles con los talibanes, cuyos comandos cada día más activos desnudan y ridiculizan el sistema de seguridad en pleno corazón del poder militar y político extranjeros en Kabul.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El guión afgano no tiene nada que ver con las aspiraciones de los occidentales, obsesionados con pactar con el diablo para que les ordene el desbarajuste de la última década.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El ahora “mártir” Burhanuddin Rabbani tenía asuntos pendientes con muchos señores de la guerra contra los que combatió hace 15 años, cuando Afganistán no formaba parte del tablero de intereses occidentales y había sido expulsado del paraíso mediático. Por eso su asesinato sólo puede sorprender a quienes no conocen la idiosincrasia afgana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los ajustes de cuentas y la búsqueda de la venganza forman parte de la mitomanía violenta de los afganos. Al actual presidente del Consejo Superior de la Paz, organismo repleto de hombres que han hecho de la guerra su negocio particular, lo han podido matar los talibanes o cualquiera con ansias de ajustar el reloj de la venganza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por muchas condenas y condolencias que salgan de los labios de los diplomáticos occidentales, alabando a un hombre con crímenes de guerra en su biografía más remarcable y escondida, por mucho que hablen ahora de sus esfuerzos “inagotables” para lograr la paz, Rabbani forma parte de la noche de los asesinos de Afganistán, junto a los dos vicepresidentes del país, el tayiko Mohamed Fahim y el hazara Abdul Karim Khalili, importantes parlamentarios como el pastún Abdul Sayyaf y ex miembros destacados del gobierno como el uzbeko Abdul Rashid Dostum.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El problema de este país es que los asesinos pasean su impunidad con un desparpajo sonrojante ante la pasividad de la comunidad internacional, incapaz de confiar en una generación de políticos sin vinculaciones con los crímenes de etapas anteriores. No es serio que los señores de la guerra sean los custodios de un proyecto de pacificación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante la jornada de ayer el crimen de Rabbani fue atribuido a los talibanes aunque portavoces de este movimiento fundamentalista negaron su participación. “En su emisión de esta mañana  de la emisora local Azadi se ha dicho que los talibanes han asumido su responsabilidad, lo que es totalmente falso”, afirmó Zabiulá Muyahid, portavoz de la insurgencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La confusión incide aún más en la inseguridad. Muchos compañeros de Rabbani en el parlamento o en la institución que presidía deben estar muy preocupados ante la posibilidad de convertirse en los siguientes de la lista de muertos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si el asesinato ha sido cometido por los talibanes el incipiente proceso de negociación está prácticamente muerto. El gobierno afgano y sus padrinos occidentales tendrán dificultades para extender de nuevo las manos a los asesinos de Rabbani.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si el asesinato ha sido realizado por orden de un señor de la guerra rival, los servicios secretos de un país limítrofe o tiene relación con un ajuste de cuentas nadie podrá fiarse del vecino y todos endrán que convivir con el miedo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asesinato de Rabbani coincide con una ofensiva talibán que está afectando a diferentes provincias del país. Los ataques selectivos están haciendo más daño que los atentados con coches bombas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los comandos talibanes demuestran su facilidad para escabullirse de los servicios secretos afganos y occidentales y aparecen cuando menos se espera realizando acciones armadas muy arriesgadas y muy sonadas que golpean psicológicamente a la policía y ejército afganos, inmersos en una reestructuración y preparación militar que les permitan hacerse cargo de la seguridad en 2014, coincidiendo con la retiradas de las fuerzas militares internacionales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet ms,helvetica,sans-serif;&quot;&gt;&lt;em&gt;El presente artículo fue originalmente escrito para &lt;a href=&quot;http://blogs.heraldo.es/gervasiosanchez/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;“Los desastres de la Guerra”, &lt;/a&gt;el blog de Gervasio Sánchez en el Heraldo de Aragón, España.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;h2&gt;
	Sobre el autor:&lt;br /&gt;
	 &lt;/h2&gt;
&lt;em&gt;Gervasio Sánchez, ha cubierto diversos conflictos en América Latina, la guerra de los Balcanes en la ex Yugoslavia, y ha sido testigo de la tragedia en conflictos de África y Asia; fue nombrado “Enviado especial de la UNESCO por la paz” (1998) y ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos el Premio LiberPress, (2005) por su labor en favor de la libertad de prensa y la denuncia de las injusticias.  Es autor de varios libros y ensayos fotográficos como “El cerco de Sarajevo”, “Los ojos de la guerra”, “Salvar a los niños soldado”, “Sierra Leona, Guerra y Paz”, así como del proyecto “Vidas minadas”, cuyas imágenes fueron galardonadas en los Premios Ortega y Gasset de Periodismo 2008.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;</description>
            <author>xavila@corresponsaldepaz.org (Cristina Avila-Zesatti)</author>
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            <pubDate>Fri, 27 Jan 2012 13:31:00 +0100</pubDate>
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